jueves, 28 de enero de 2010

Ejercicio de expresión I (1º de Bachillerato)

Una vez leído y trabajado el artículo de Quim Monzó titulado "Biban las kaenas", os toca expresar vuestra opinión respecto al tema del desprecio por la gramática. Recuerda estas cuestiones antes de escribir el texto:
  1. Extensión máxima: 100 palabras.
  2. Debes añadirlo en forma de comentario a esta entrada del blog.
  3. Tu texto no se publicará automáticamente, sino que deberá ser aprobado por el administrador del espacio (o sea, tu profesora de Lengua).
  4. No puede contener NINGÚN ERROR ORTOGRÁFICO, así que usa todos los recursos que necesites antes de enviarlo.
  5. Te contará para la actitud de este 2º trimestre, siempre que lo entregues a tiempo y que no contenga errores.
  6. La fecha límite para remitirlo es el próximo 15 de febrero.

34 comentarios:

alumnos 1º dijo...

Sobre el analfabetismo y los errores ortográficos

Últimamente se habla mucho sobre los altos índices de analfabetismo, más concretamente sobre la frecuencia con que se dan errores ortográficos en la publicidad, e incluso en fuentes de información las cuales, se supone, deben estar perfectamente redactadas.
En lo que a mi opinión respecta, pienso que en una sociedad donde incluso en los medios de comunicación formales, tales como la prensa escrita y los informativos de televisión, se dan errores ortográficos o tipográficos tan graves, es innegable que estamos delante de un problema de educación.
Por consiguiente, más que iniciar una especie de «cruzada» para corregir todos los errores que se encuentren en los medios ya citados, lo cual es loable y respeto, deberíamos de plantearnos si la educación en nuestro país es óptima, o por otro lado insuficiente. En otras palabras, quizás habría que plantear una reforma definitiva de la educación, en lugar de permitir que ésta varíe según cuál sea el gobierno del momento.
Para terminar, me gustaría insistir en que es primordial que pongamos empeño en mejorar nuestro sistema educativo, a fin de evitar todo este analfabetismo que asola nuestra sociedad.

Albert Godoy Hernández

Ruben S.L. dijo...

En primer lugar cabe decir que este es un artículo que expresa a la perfección la mala situación del nivel ortográfico de muchos(tanto en registros vulgares como en otros más formales). Todo ello viene dado por un gran desprecio por "nuestra" lengua (en la enorme mayoría de casos, materna)y, por tanto, por la gramática. Se trata pues de un texto ideal para percatarse de "nuestra" ignorancia hacia un ámbito que nos incumbe a todos por su uso frecuente y sempiterno. Personalmente considero que es una vergüenza que se opte por esta alternativa y más aun sabiendo que la mayoría de las víctimas no son analfabetas, aunque lo aparenten. Para terminar me deleitaría añadir que,¡aquel que rechaza la gramática sólo hace que augmentar la problemática! Es por eso que clamo a toda la población un poco de atención, para que "nuestra" lengua no se siga pudriendo en la miseria.
Comentario de Ruben S.L.

makiaji dijo...

Personalmente pienso que el texto de Quim Monzó Biban las kaenas está totalmente justificado ya que desde hace unos años todos tenemos menos respeto por la gramática. Pienso que esto es debido al mayor uso de las nuevas formas de comunicación como el chat, que provoca que la gente tome por correcto un error.

Actualmente, podemos ver innumerables textos con errores en lugares donde uno piensa que hay un mínimo de corrección y, al verlos, podemos afirmar que realmente no existe esa esperada revisión. Creo que una posible forma de solucionar tal problema es usar esta tecnología que disponemos actualmente a nuestro favor ya que hoy en día es mucho más fácil acceder a un diccionario, también disponemos de correctores ortográficos en los procesadores de texto, etc.

Eso si, personalmente creo que no hay que olvidar que no disponemos siempre de un corrector ortográfico. Por este motivo también pienso que hay que fijarse en el error y buscar el motivo porqué se ha cometido para no volver a hacerlo. Es decir, aprender de los errores.




(Marc Bel)

Èric Villà dijo...

En mi opinión, el tema respecto al desprecio por la gramática, considero que se debe a los valores inculcados en esta nueva sociedad de la tecnología y a los nuevos principios que toman prioridad en los individuos como la falta de lectura o el poco interés por aprender. Puede empezar a ser preocupante porque se refleja en los medios de comunicación audiovisuales, como, por ejemplo los informativos de la televisión. Así también, en las instituciones gubernamentales cuyos problemas se basan en la economía del país o en intereses propios, de modo que ellos también cometen errores ortográficos y/o gramaticales, sin demostrar ejemplos modélicos para la sociedad que crece.

Elisabet Gutiérrez, 1º de Bachillerato A.

Èric Villà dijo...

Texto de opinión

Respecto al texto de Quim Monzó “¡Biban las kaenas! creo que refleja con mucha exactitud, el problema del analfabetismo que tenemos, con mucha ironía. Al contrario que otros países europeos, nuestro nivel lingüístico es muy bajo, y esto es culpa de una mala educación que nos hace cometer errores de expresión muy graves. Nuestro patria vive en ignorancia y desprecio de la gramática, y esto se puede observar en los anuncios, en los carteles, en la televisión, etc. Esta ignorancia se ha generalizado en nuestro estado, de tal forma que nadie haga nada para remediarlo. Tenemos que mejorar des de los mas pequeños hasta los mas grandes, y esto se consigue con una buena educación. Si lo logramos, las próximas generaciones no tendrán que vivir en esta sociedad tan ignorante, respecto a otras naciones

Èric Villà dijo...

Después de haber leído el artículo de Quim Monzó estoy de acuerdo con él. Con tan solo salir a la calle ya nos encontramos con muchas faltas. Algunas puede que hayan sido escritas a propósito para llamar la atención pero hay muchas que son cometidas sin saberlo. Aunque no logro entender que la persona encargada de hacer el cartel definitivo para colgarlo no se dé cuenta que hay algún error. Porque el que lo escribe tal vez se le pueda pasar algún error tipográfico aunque eso demuestra que este cartel lo han hecho sin prestarle ningún tipo de atención y que nadie más se ha dedicado a comprobarlo. Al final, creo, leeremos un cartel con faltas y estaremos tan acostumbrados a verlos así que puede que no nos fijemos en ellas.

Clàudia Puig

Èric Villà dijo...

Mi opinión respecto al texto de “vivan las kaenas” trabajado en el aula, que hace referencia al desprecio que se tiene por la gramática, es de total acuerdo con el autor Quim Monzó. La sociedad actual cada vez descuida más los errores gramaticales, solamente se preocupa de expresar y que sea comprensible lo que se quiere transmitir. Cometemos el error de escribir igual que lo llevamos a cabo en el chat, en los mensajes de texto... cometemos un error de adecuación y ese es el verdadero problema, que la sociedad no se da cuenta y que este hecho cada vez es más común. La población acepta los errores gramaticales en los medios de comunicación. Ésto lo único que consigue es que la lengua caiga en decadencia ortográfica.

Èric Villà dijo...

Ante todo, respecto al artículo, debo decir que Quim Monzó expresa con clara exactitud el despreció, que hoy en día se muestra, por la gramática.

Hay gente que puede pensar que estos errores se dan por falta de conocimiento, concretando, por analfabetismo. Por lo que respecta, es verdad que el analfabetismo está muy extendido, en el cómputo mundial, y sin ningún tipo de limitación, pero en relación a este tema, creo que no es por esta causa. Es verdad que hay mucha gente que carece de una buena base cultural, pero no solo se dan errores tipográficos u ortográficos en textos escritos por personas con escasa formación. Sin ir más lejos, y con un poco de atención, se pueden apreciar errores gramaticales en fuentes de información, en rótulos de comercios e incluso en textos oficiales, por ejemplo en un documento escrito y enviado por la propia RAE.

Para resumir, por lo que a mí respecta, creo que este dilema se puede solucionar simplemente con un poco de atención y con la ayuda de correctores o algún otro tipo de medio, ya que estamos en unos tiempos muy avanzados y disponemos de buenos recursos.

(Silvia Ramón)

Èric Villà dijo...

En primer lugar me gustaría aclarar mi posición respecto al tema, así pues, he de decir que comparto en gran parte las opiniones de Quim Monzó. Además, creo que empieza a ser alarmante la despreocupación de los jóvenes, y no tan jóvenes, no sólo hacia los errores ortográficos, que son la consecuencia, si no hacia los estudios en general, la holganza que muestran por las enseñanzas obligatorias que más tarde repercutirá en su vida laboral por ejemplo. Se pueden observar en muchos casos cotidianos ésta falta de estudios i carencia de léxico, por lo que habría que tomar medidas drásticas. Esta situación, es para mí, fruto de la sociedad, la libertad i los derechos de los que gozan los jóvenes, ciega a éstos de sus obligaciones hasta desampararlas completamente.
En suma, tanto el gobierno como la sociedad deberíamos ponernos serios y actuar ante esta situación de la que depende una parte de nuestro futuro.

Albert Serra Santos (desde la cuenta de Eric Villà)

Silvia Egea dijo...

Tras haber leído el artículo de Quim Monzó nos damos cuenta del poco interés que hay en la sociedad a la hora de aprender. Observamos el gran cambio que ha habido a lo largo de los años en el tema de la gramática, básicamente por el gran desarrollo de la tecnologia actualmente. A causa de este cambio, a ido desapareciendo el cuidado por la lengua y otros factores que anteriormente eran muy importantes.

En mi opinión, debemos tener en cuenta la importancia de la gramática día a día, debemos intentar que poco a poco vaya desapareciendo este desprecio por la lengua y llegar a conseguir una educación mas implicada en los errores gramaticales, porque si no es así, llegaremos a un nivel en la sociedad en que no le demos la menor importancia al tema de la ortografía y que el nivel de analfabetismo aumente considerablemente.


Silvia Egea

Èric Villà dijo...

Gracias a estos artículos comprendemos el desprecio que existe por nuestra gramática y hoy en día, es realmente excesivo.
Innumerables personas que sin ser analfabetas, lo aparentan, algunas que no prestan ni la más mínima atención, otras que quieren solo llamar la atención y algunas que no distinguen los errores por su nivel gramatical tan bajo. Al final, podemos convertir esto en un pozo de incultura.
Es impresionante la cantidad de barbaridades que podemos hallar en la red, revistas, televisión, carteles etc.



Cuantos más tiempo pase sin tomar conciencia de este problema y remediarlo, más difícil será solucionarlo, y nuestro lenguaje y, por consiguiente, nuestra cultura, pueden verse seriamente afectadas, ya que es un de nuestros principales activos culturales.

María Reverté

Èric Villà dijo...

A lo largo de los años, hemos cambiado lo impensable, por lo no tan raro. Hemos dejado de cuidar nuestro léxico, nuestra forma de hablar, nuestra manera de tratar a las personas e incluso hemos dejado de cuidar las faltas de ortografía en los lugares menos pensados.
Lo respetamos todo, o esta es mi opinión. Lo dejamos pasar todo, como si todo fuera normal, o al menos, no nos parece mal, y nadie es capaz de parar y mirar, toda sociedad sigue el curso que impone esta misma delante casos precisos. Pero nunca se puede empezar la casa por el tejado; para ponerle solución a este problema se tiene que empezar por modificar la educación. Empezar a dar valor a algunos factores que cada vez están más apartados, y que muchas veces son los más importantes. Cuándo ésta cambie, nosotros cambiaremos con ella.
Me gustaría reafirmar, para finalizar, la importancia que tenemos todos delante de éste suceso, y lo importante que es, que todos, lo intentemos solucionar.

Alba Planas Alonso

Èric Villà dijo...

Quim Monzó en su artículo publicado en La Vanguardia, el día dos de setiembre del dos mil ocho, "¡Biban las kaenas!", habla sobre la gran cantidad de faltas ortográficas y tipográficas producidas por la sociedad.

Cada vez incrementa la cantidad de personas escolarizadas, y por lo tanto no analfabetas, la preocupación por la gramática disminuye y por lo tanto se cometen muchas mas faltas. Lo más preocupante, a parte de la perdida del interés por escribir bien y adecuadamente, es que podemos observar gran cantidad de faltas en los lugares mas impensables, por ejemplo en la prensa, ya sea escrita o por televisión, o en instituciones públicas, como pudimos ver en el video pasado en clase.
Creo que la culpa de esto no es la educación sino la poca preocupación que tiene la sociedad a escribir correctamente. Por lo tanto, desde el gobierno, creo que se deben hacer campañas sobre este tema.

Miquel Ramos Julià

Èric Villà dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ferribatlle93 dijo...

Después de haber leído el artículo "Biban las kaenas" de Quim Monzó en el que trata el dilema del analfabetismo en nuestra sociedad con el sarcasmo habitual en este autor, es fácil afirmar que existe un alto porcentaje en la sociedad de ignorancia gramatical.
No creo que el problema esté en la educación, sino en el interés de las personas, tanto adultas como jóvenes, en escribir bien.
Hoy en día, la población no valora la importancia del buen uso de la gramática. Opino que el hecho de no valorar los errores ortográficos genera, especialmente entre los jóvenes, un cierto "pasotismo" a la hora de utilizar bien el lenguaje, como si no importara nada escribir bien.
En conclusión, es triste que la sociedad dé prioridad a otros ámbitos antes que a la buena expresión escrita, pero ésto es especialmente preocupante cuando nuestra inutilidad gramatical se expone penosamente de cara al público o a un colectivo con un cierto nivel de cultura.

(FERRAN BATLLE)

Èric Villà dijo...

Después de leer el articulo compuesto por Quim Monzó podemos observar como afecta el analfabetismo en la sociedad de hoy en día y como con el paso de las generaciones la importancia en la gramática ha ido disminuyendo.
En primer lugar decir que por no darle importancia a la gramática hace que al escribir hagamos más faltas ortográficas y también a causa de otros métodos como el chat que al hablar entre amigos y para ir más rápido no ponemos acentos y abreviamos las palabras.
En segundo lugar comentar que gracias a personas como las que describe en el artículo, que van por las calles esporádicamente corrigiendo faltas ortográficas que los propios comerciantes y gente del estado comete al poner carteles y rótulos.
Para finalizar opino que si le pusiéramos empeño a la hora de escribir podríamos disminuir el numero de faltas de ortografía y la falta de expresión, al mismo tiempo evitando repeticiones y expresiones mal usadas.

Escrito por: Fatima Bellido

Èric Villà dijo...

En primer lugar decir que este artículo de Quim Monzó titulado “Biban las kaenas”, nos expresa que cada día hay más errores ortográficos y gramaticales, a nivel de mucha gente, ya que está mal elaborado, hacen mal uso de la lengua.

Actualmente, muchos de estos errores gramaticales son provocados por algún método de comunicación por ejemplo el chat, que se habla de una manera determinada, que en la hora de escribir nos influye y hace que cometemos errores. Lo que nos perjudica también cuando escribimos es que por la calle, hay muchos errores gramaticales, y por las calles pasea centenares de gente que lo ven y cuando escriben, hacen faltas que no tendrían que hacer.

Suerte, que tenemos una tecnología avanzada y a la hora de redactar un informe, carta, etc., también podemos utilizar un corrector ortográfico, a parte, que siempre tenemos un diccionario que nos puede solucionar el problema.

En mi opinión , creo que mucha gente, tiene que mejorar nuestra forma de escribir, solucionar el problema.Como hemos dicho antes con correctores, diccionarios, etc. Hay muchos recursos que nos pueden ayudar y entonces fijarse con el error, así no se vuelve a cometer.

Claudia Torrents Crous

Èric Villà dijo...

Considero que el mal uso de la lengua es generalizado y se ha expandido de manera incontrolada, hecho que provoca que socialmente se acepten estos errores y se vean con naturalidad, omitiendo el perjuicio que puede ocasionar para cualquier habla y sobre todo para el aprendizaje de la misma.
Desde mi punto de vista, se debería de tratar con más firmeza el que hubiese más respeto hacia el buen uso de la lengua puesto que ésta es la principal fuente de identidad de cualquier cultura independientemente de su procedencia. Así que no se tendría que permitir que se cometieran errores gramaticales, ortográficos o léxicos con ánimo de reclamo o simplemente por desconocimiento, ya que esto conllevaría una deformación y una desprotección de una de nuestras más remotas reliquias culturales. Por lo tanto, el estamento gubernamental junto con los organismos competentes en esta materia, son los que tienen que poner cartas en el asunto.

Carla Cuní López

Èric Villà dijo...

Comparto mi opinión con Quim Monzó en este artículo, ya que cada vez cometemos más errores ortográficos y muchos de ellos son errores graves. Creo que esto se debe a que el hábito de lectura ha disminuido mucho en los últimos años y, también al uso de Internet y las nuevas tecnologías como los chats o los mensajes de móvil, sitios en los que se ve de forma correcta cometer faltas de ortografía. Me parece bien que haya gente, como Quim Monzó, que denuncien este fenómeno para que la sociedad se de cuenta de la gravedad del problema.

Berta Angelet

Èric Villà dijo...

Tras haber leído el artículo de Quim Monzó me doy cuenta de la gran ignorancia que actualmente hay en nuestra sociedad frente a la lengua y su ortografía. Ejemplos como los mostrados en el texto son muy comunes día a día, y en gran parte son consecuencia de la tecnología actual que conlleva efectuar las cosas con mucha más rapidez. Por ejemplo al escribir mensajes por telefonía móvil, donde el objetivo es ocupar un mínimo espacio para ahorrar dinero. Como ya he dicho esto es solo una causa, pero hay más, como la total ignorancia que tienen algunas personas hacia la lengua. Escriben textos y hablan por igual sin tener en cuenta las reglas establecidas de ésta.
Por consiguiente creo que estos hechos deberían reducirse considerablemente si no queremos llegar al completo analfabetismo, que algunas personas ya sufren. Llegado este caso conseguiríamos enriquecernos de nuevo con aquella lengua y sus reglas y dejar atrás esta época de ignorancia hacia ésta.

A.Elisa López

Èric Villà dijo...

¡Biban las kaenas! Es un artículo de Quim Monzó en el que a través de ejemplos muestra los errores gramaticales que se encuentran por diferentes lugares, que sin duda ya son demasiados. La falta de respeto que se tiene por la lengua es evidente. En muchos casos el error es escrito a propósito, seguramente para imitar el estilo del chat. Pero por otra parte estos errores se han hecho por la falta de conocimiento e interés por la lengua. Por lo que respeta a este desinterés, creo que es debido al despecho que los jóvenes tienen hacia la enseñanza secundaria obligatoria, que ha instaurado el estado, por tal de que se eviten estos errores.
Finalmente podría concluir este artículo remarcando la idea que Quim Monzó dejó retratada en su artículo, el despecho hacia la lengua, y por lo tanto hacia la gramática también, es evidente y creo que entre todos, poniendo un poco más de atención se podrían evitar.

Marta Badia

Èric Villà dijo...

Ante todo, destacar que el texto “Vivan las kaenas” de Quim Monzó es un claro ejemplo de crítica hacia el mal uso que se hace de la lengua en nuestra sociedad actual. Lo malo es, claro está, que cuando nos paseamos por la calle no andamos buscando errores ortográficos por doquier. Pero, por otra parte, éstos influyen indirectamente sobre nuestra forma de expresión. Están en todas partes: en los quioscos, en las calles, en el metro e incluso en los medios de comunicación. Pequeños errores que pueden ser ignorados y considerados minucias pero que se irán acumulando hasta modificar radicalmente nuestra percepción lingüística y, consecuentemente, también el propio uso que hacemos de nuestra lengua, que tendrá importantes repercusiones a nivel cultural. Es por esta razón que considero que deberíamos pararnos a pensar si realmente merece la pena hacer un mínimo esfuerzo para conservar esta pequeña (pero a la vez indiscutiblemente importante) parte de nuestra cultura general o ignoraremos la realidad dejando que otra riqueza más quede perdida en el olvido.

Marina S.R.

NúriaJS dijo...

El tema que se trata en el artículo de Quim Monzó sobre la gran cantidad de faltas ortográficas, ya sea en instituciones públicas como en sencillos carteles, es la mayor problemática que afecta a nuestra nueva sociedad.

En mi opinión, este problema se nos está yendo de las manos. En primer lugar, hemos dejado el analfabetismo a un lado, pero no obstante, estas faltas ortográficas augmentan. En otras palabras, una causa es el desprecio por la lengua.
En segundo lugar, podríamos deducir que todo nos conduce a una educación poco adequada, o pésima. Es decir, si los cimientos no están consolidados, probablemente la sociedad
sea tolerante y poco rígida en este tipo de conflictos.

Mi propuesta para evitar este tipo de problemas que se nos vienen encima, es un sistema educativo mucho más severo.

Núria Jiménez

Èric Villà dijo...

Una vez leído artículo “ !Biban las Kaenas!” de Quim Mozó, nos damos cuenta del gran desprecio por la lengua que existe en la sociedad actual.
Con respecto al texto hay que decir que este es un problema muy importante que la gente no tiene en cuenta, y esto hace que el mal uso de la lengua vaya aumentando.
Pienso que este problema puede ser debido a que actualmente hay mucha gente que tiene una manca de estudios, y las nuevas formas de comunicación también están afectando gravemente a la lengua, sobretodo a la ortografía.
En pocas palabras, hay que decir que este es un tema de gran importancia que al que se le debería prestar más atención.

(Andrea Catalán)

Èric Villà dijo...

Yo creo que la manera de expresar la opinión de Quim Monzó no es muy profesional, ya que según mi opinión, la utilización tan desproporcionada de la ironía resulta demasiado insultante. De todas formas, creo que cada uno es libre de expresar sus opiniones sobre lo que piensa como quiera, ya que si no fuera así todo estaría influenciado o betado, y la gente no actuaría según sus convicciones. Así pues, Quim Monzó cree que la mejor manera de acer reaccionar a la gente sobre las faltas de ortografía y gramática es unsando la crítica, desatar un interés diferente al puramente informativo para que así llegue a todo tipo de público.

uri dijo...

Para empezar, resaltar que estamos delante de un artículo de opinión muy irónico escrito por Quim Monzó, el cual critica la gran falta de preocupación que reciben la ortografía y la gramática en la sociedad.
Según mi opinión, el autor tiene mucha razón con lo que dice, ya que cada vez nos importa menos ver errores ortográficos en la calle y eso es porque, quizás, no los sabemos detectar a causa del mal uso de las nuevas tecnologías (chats, Internet…), el bajo rendimiento escolar, la poca lectura de libros y el exceso de televisión…en definitiva, hay una gran falta de riqueza cultural en nuestra sociedad que se podría solucionar con la fomentación de la lectura entre los más pequeños.

Oriol Falguera

Antolín dijo...

Entiendo y comparto la frustración de Quim Monzó al leer carteles plagados de faltas ortográficas.
Quiero decir que éste problema debe ser respondido con una reforma educativa que acabe con el problema de raíz, inculcando a los niños el hábito de escribir como se debe y enseñándoles a respetar su propia lengua.
Algunos afirman que la causa del problema reside en la tecnología, en los móviles, pero yo no lo creo. El problema está, como bien dice Monzó, en el desprecio por la lengua, por la cultura y por el propio país. No sólo hay que enseñar a escribir, también hay que enseñar a amar la lengua, a darles un motivo para respetarla, y ahí está la verdadera dificultad.

(Escrito por Adrián Antolín)

Cladellas dijo...

Mi valoración respecto al texto publicado por Quim Munzó llamado ¡Biban las Kaenas! tengo una doble opinión, por una parte pienso que hay algunos publicitarios puede que realizen estas faltas ortográficas a propósito para que sea (indirectamente) un reclamo publicitario y así, como es en este caso, se habló de su anuncio aún que sea para criticarlo.
Por otra parte existen gente que cuando redactan o publican un anuncio o cartel, no piensan en este echo y lo publican sin revisar o, por otra parte, son un poco analfabetos.
En conclusión, a pesar de que a lo mejor los patrocinadores inscriben alguna falta para conseguir que sea un reclamo publicitario, no veo correcto este echo y pienso que la gente tendria que intentar no inscribir faltas o por lo mínimo tener una base de estudios para no realizar estos errores.

(Albert Cladellas)

Núria dijo...

Quim Monzó hace reflexionar sobre la valoración actual de la lengua en la sociedad que nos rodea, mediante su facultad de utilizar la ironía.

En mi opinión, es verdad que la lengua está poco valorada y cada día es más probable encontrar carteles, anuncios e incluso textos formales con errores ortográficos. Puede haber sido ocasionado por: un mayor uso de nuevas formas de comunicación; la falta de lectura; un sistema educativo que quizá no sea el más correcto; el hecho de que algunos publicistas se tomen licencias escribiendo mal, con el propósito de llamar la atención… Pero si pudiéramos modificar la valoración de la lengua en la sociedad empezando desde las escuelas e institutos, si en segundo lugar pudiéramos aprovechar las tecnologías, para mejorar la ortografía y la gramática, y no en contra. Y en tercer lugar, pudiéramos inculcar el hábito de la lectura. Quedaría debatir si los errores cometidos adrede de los publicistas para llamar la atención son lícitos. A mi modo de ver, creo que no, porque empobrece la lengua, una lengua que es de todos.

Si consiguiéramos resolver estas cuatro causas, entonces lograríamos aparcar la mayoría de errores ortográficos y de expresión.

Núria Sánchez

Èric Villà dijo...

Para empezar, analfabetismo que describe el autor surge de forma descontrolada en los jóvenes especialmente. Éste dato hace pensar que la educación mínima obligatoria no es satisfactoria, ya que el gobierno da prioridad a otros ámbitos que la educación. ¿Pero si la educación es el fruto con el que uno debe alimentarse para crecer, como se explica la poca preocupación del gobierno por la educación? Ahí está la clave del problema.

En mi opinión, nuestro gobierno actual ha ido transmitiendo valores como el pasotismo y la no importancia del rigor, y los jóvenes han aprendido estos valores aplicándolos en todos los aspectos de su vida. Por lo tanto, antes de hablar de ignorancia ortográfica, soy partidario de hablar de indiferencia del gobierno.

Para concluir, nuestro gobierno no tiene proyectos de futuro sino que sólo invierte en el presente, sin darse cuenta que mañana el presente será pasado y que las próximas generaciones nacerán en el tercer mundo.

Xavier Garrell

Èric Villà dijo...

Opino que el texto enfoca de una forma irónica y acertada un tema muy actual pero que parece que preferimos ignorar. La lengua está en declive, y creo que el artículo permite ver con ejemplos claros este hecho. Algunos lo califican como necesario, la lengua tiene que evolucionar, no hablamos igual que nuestros abuelos, ni ellos hablan igual que los suyos. Pero yo creo que la generalización de los errores ortográficos no aporta ningún beneficio a la lengua, ni tampoco ayuda a su evolución según llegan nuevos tiempos, todo al contrario, crea una dinámica en la que se pierde el respeto por todo. Los medios de comunicación vía Chat, e-mail, sms... junto con la sociedad actual que tiene prisa por todo, han hecho que estos errores se encuentren en todos los rincones y ámbitos de nuestra vida. La lengua ha de ser el medio para poderse entender, por tanto, los errores ortográficos y el desprecio por la gramática no dejan de empobrecer y hacer más difícil la comunicación los unos con los otros.

Helena Cebrià Fondevila

Marc Albajar dijo...

Comparto la opinión que expresa Quim Monzó sobre el desprecio por la lengua en el artículo titulado “¡Biban las kaenas!”. El uso incorrecto de la lengua agrupa a una gran parte de la población, esto hace que sean inevitables las expresiones incorrectas.

Los errores ortográficos pueden causar risas por su carácter ridículo, pero lo único que consigue es hacer más daño a la lengua. Estos errores los hemos tildado como normales y aceptables y esto desprecia a la gramática.

Normalmente cuando veo un cartel o anuncio con faltas de ortografía no me provoca risas, sino todo lo contrario, pienso en el bajo nivel cultural o la despreocupación del que lo ha escrito por hacer las cosas bien hechas y con más razón debería esforzarse porque está dirigida al público.

En conclusión, creo que debemos preocuparnos más por el uso correcto de la gramática y la lengua en general y evitar el analfabetismo empezando por la base, la educación.

Marc Albajar

Èric Villà dijo...

Hoy en día la B pregunta a la V si tiene que colocarse entre la A y la E de analfabetismo y lo único que obtiene como respuesta es un “da igual, la gente lo va entender con B o con V.”
La gramática parece no tener sitio en la vida de la gente porque nadie se preocupa de revisar los textos, de consultar al diccionario una duda, etc. La gente se olvida de los acentos porque se pierde demasiado tiempo en escribirlos y piensan que la gente ya interpretará que el autor quería poner ‘alfabetismo’ en lugar de ‘analfavetismo’ pero que en aquel momento era más importante salir a pasear.
Está claro que hay una falta de respeto hacia la gramática ya que no le damos importancia, y la tiene: es nuestro lenguaje, nuestra comunicación y está en nuestras manos perderla o salvarla.



Laura Clotet

Cuenca dijo...

En este comentario de Quim Monzó se puede apreciar a la perfección como está el nivel ortográfico y tipográfico de la sociedad.
Estos tipos de dislates son conseqüentes del poco cuidado y respeto que tiene la lengua.
Para solucionar este conflicto, sería necesario que los adolescentes que están a la escuela no acepten este tipo de errores y los corrijan para que, cuando crezcan, este texto leído que como una pura anécdota de la que todos podamos reír.

Marc Cuenca.